Bitácora semana 8

La clase del lunes 10 de marzo comenzó un poco agitada, pero no por el profesor ni su forma de dictarla, sino porque dentro de 2 horas tenía un rodaje de una de las materias más importantes de mi semestre: Lenguaje Audiovisual y montaje. Estaba un poco nerviosa porque solo tendríamos 2 horas para grabar la mitad de las escenas, montar la escenografía, organizar a los actores y presentar los documentos de pre-producción, lo cual es un tiempo muy MUY reducido. Sin embargo, dejé mis preocupaciones para cuando se terminara la clase y me concentré en lo que nos estaba diciendo Cobos en ese momento.

Empezamos, como siempre, leyendo las dos bitácoras. Esta vez fue un poco complicado seleccionar una porque la mayoría no la habían escrito y el profesor nos recordó que era indispensable escribirlas, pues de eso saldría toda nuestra nota de segundo corte. Al finalizar su lectura, nos hizo algunas recomendaciones de redacción para tener en cuenta, pues muchas veces solemos escribir cómo hablamos en nuestro lenguaje cotidiano y hay ciertas expresiones que tenemos tan arraigadas, que no nos damos cuenta en que realidad al escribirlas no se “escuchan” tan bien.

Lo que nos dijo fue que cuando escribimos “entre más” lo correcto sería escribir “cuanto más”. Pensándolo bien sí se escucha más elegante. Y que en vez de escribir “los 60´s” para referirnos a la época pasada, era mejor escribir “la década de los 60”.

Luego, nos mostró un video muy bonito que trataba sobre la implementación de la Investigación Acción Participativa. Este se llamaba “Mil colores para mi pueblo” y trataba sobre un pueblito en el Huila, llamado Vegalarga en el que un grupo de investigadores y trabajadores comunitarios habían ido a enseñarles a la comunidad a utilizar técnicas de pintura y color para embellecer sus casas y darle mas vida al pueblo. La implementación del proyecto consistió en darles las pautas y las herramientas necesarias a las personas y niños para que ellos mismos se involucraran en la pintada de las casas. Esto fue muy beneficioso tanto para los habitantes como para los investigadores ya que, como nos enseñó el profesor, el objetivo de este tipo de investigación es que la gente se sienta parte de lo que se está haciendo en comunidad, que ellos mismos puedan crear nuevos liderazgos y tejidos sociales y sobretodo, apreciar lo que se está haciendo.

Esto me recuerda la frase que Cobos nos dio para definir este tipo de investigación, qué es: “Lo que nada nos cuesta, hagámoslo fiesta”. Este dicho define perfectamente esas situaciones en las que la gente no valora lo que se les está dando y por eso, no cuidan. Cómo no les costó, el aprecio que le ponen a los objetos, enseñanzas, etc, es menor. Sin embargo, esto también tiene sus desventajas ya que hay muchos casos en los que la gente no quiere involucrarse en los proyectos, ya sea por pereza, falta de ánimo o simplemente, no creen necesario que se haga ningún tipo de cambio o mejora en su comunidad. Esto último creo que es lo más importante de saber antes de implementar cualquier idea, pues nosotros como investigadores podemos tener muy buenas intenciones de mejorar o cambiar cosas que creemos que están “mal”, pero en realidad, es la comunidad la única quién sabe qué necesitan y qué no.

Por eso creo que aquí también sería muy válido aplicar un concepto expuesto por dos de mis compañeras en clase: Las entrevistas y los Focus group. ¿Por qué? Porque creo que si nosotros como investigadores llegamos a una comunidad en la que queremos implementar IAP, pero no la conocemos porque evidentemente, no pertenecemos a ella, sería muy bueno poder implementar ya sea, una entrevista no estructurada o un focus group con los líderes de la comunidad. Así, será mucho más fácil y organizado conocer las necesidades de la gente antes de imponer cualquier mejora que creamos que se debería hacer.

Ya después de tener el consentimiento de la comunidad para realizar el proyecto, se puede aplicar el segundo refrán dado por Cobos : “No hay que darles el pescado sino enseñarles a pescar”. Aunque creo que el verdadero refrán es “Mejor es enseñar a pescar, antes que dar el pescado”, pero el caso es que el significado es el mismo.

Para finalizar la clase, el profesor nos enseñó una técnica muy chévere para conectar con la gente cuando hagamos entrevistas. Esta se llama Rapport y consiste en imitar disimuladamente los movimientos de la persona con la que estemos hablando, como mover la cabeza, las manos, los brazos y hasta imitar la respiración, aunque eso ya me parece muy extremo. Todo con el objetivo de generar empatía con el entrevistado o con cualquier otra persona (puede ser la persona que nos gusta y, según Cobos, sí funciona), de romper el hielo y hacer sentir a esa persona cómoda con nosotros, dándole la sensación de confianza y que puede contarnos cualquier cosa porque “estamos a su nivel”.

Apliqué esta técnica con un amigo de la universidad con el que hace rato no hablaba, estábamos sentados, uno diagonal o al otro y al poco tiempo de empezar a hablar decidí hace el Rapport, lo que pasó fue que en un momento de la conversación me enfoqué tanto en estar concentrada de sus movimientos e imitarlos, que me perdí de lo que me estaba contando y tuve que pedirle que me repitiera lo que acababa de decir. Lo imité sutilmente en movimientos de manos, brazos y cabeza, más que todo, y sí sentí esa cercanía por parte de él. Aunque sinceramente, no sé si fue por haber vuelto a hablar después de un tiempo de no vernos o porque sí fue efectivo el método. El caso, es que decidí dejar de hacerlo porque me resultaba cansón estar pendiente de lo que hacía más que de lo que me decía. A pesar de todo, me puse a analizar la aplicación de esta técnica y creo que es algo que suelo hacer en mis relaciones más cercanas, sin siquiera proponérmelo. Creo que una gran parte se basa en tu postura y en la mirada. Si la persona con la que hablas ve que tu tienes una postura en la que le estás prestando atención y te importa lo que dice, así mismo se sentirá escuchado y en confianza. Pero si te ve como aburrido o evadiendo la mirada, eso crea una sensación de incomodidad que causará una distancia entre ambos al sentir que no le están dando la suficiente importancia.

Comments

  1. Hola, Sara! Gracias por compartir tu bitácora. Has mejorado mucho tu redacción y el hilo narrativo es interesante. Además, estás compartiendo tus inferencias, lo cual demuestra que reflexiones sobre los temas. Sin embargo, te recuerdo que para llegar al nivel de escritura intertextual, lo ideal es que conectes lo aprendido en clase con distintos textos académicos, asignaturas, proyectos, libros, etc. Además, recuerda que la meta es llegar al nivel Analítico Crítico Propositivo, en el que propones nuevos saberes y vas más allá de las conexiones. ¡Muchos éxitos!

    ReplyDelete

Post a Comment

Popular Posts